Filed under Deportes, Personal
Locuras fustradas
Este fin de semana han sido unos días de resignación. Ya fuese por la climatología, visitas o las inscripciones completas, no he hecho nada de lo que tenía planeado. Este fin de semana la resignación me ha ganado el combate.
El sábado llovió. Llovió por la mañana, llovió por la tarde, de modo que me quedé sin subirme por las paredes, tal como había planeado para la mañana. Por la tarde tuve una visita inesperada que me tuvo absorto más tiempo de lo que pensaba, cuando volví a casa vi que ya me habían reclamado para ir a correr pero como no estaba se canceló la salida. Por sólo tres minutos tarde que llegué, por tres minutos dejé colgado al amigo y éste se fue. Le llamé al móvil pero no me contestó, al tercer intento de llamada me resigné de nuevo a quedarme sin ir a correr.
Dediqué el resto de la tarde del sábado a ordenar papeles que hacía dos semanas rondaban la mesa del escritorio, a ver una película y a navegar un poco a ver qué de interesante encontraba. Y eso encontré, algo interesante: una marcha. Mas bien una ‘Marxassa’, la Marxassa para hacer este sábado mismo. Nada más ni nada menos que ir hasta el Turó de l’Home, pero en bus, y volver hasta Mataró, pero caminando. La broma son 63km con 3100m de desnivel acumulado: una locura!! Me tienta, me tienta. Como locura está más que bien, pero caminar… eso ya no lo llevo tan bien. La última tirada larga fueron 20km por montaña y terminé destrozado. Esta distancia pero triplicada podría significar mi muerte!! En ese momento allí quedo la idea: rondando por mi cabeza hasta que me fui a dormir.
El domingo prometía, el parte decía lluvia. En estos casos en el camelback se mete algo más de lo habitual: un chubasquero por si llueve y leres (‚¬‚¬‚¬) por si terminamos yendo a almorzar a algún restaurante de mala muerte rodeado de ciclistas y moteros tan o más globeros que nosotros
.
Esta vez la previsión no se equivocó y llovió, pero poquito, lo suficiente para dudar: ¿me pongo el chubasquero? ¿nos vamos a almorzar? Al final continuamos por votación popular y nos salió una ruta corta en distancia pero la mar de divertida. A la una del mediodía ya estaba de vuelta en casa: un récord!! Resignación a estar tan pronto en casa.
Por la tarde del domingo a ordenar de nuevo lo que saqué el sábado. Resignarse y ordenar. Aunque volví a mirar la web de la ‘Marxassa’ que vi el día anterior, esta vez busqué algo más de información de ésta. El gusanillo dejó de ser gusanillo para ser una locura en toda regla: me apunto!! Nada más lejos de la realidad, la inscripción por web estaba cerrada: a resignarse, no podrá ser.
Ayer no le dí más vueltas al tema de la Marxasa hasta la noche, en que de nuevo volví a mirar la web… La Marxassa … me rondaba la idea con ganas y que las inscripciones estuvieran cerradas no iba a tirarme atrás. Pregunté por email a la organización si todavía habían plazas.
Hace unas horas que he recibido la contestación: no hay plazas y hay una larga lista de espera. La Marxassa se me escapa este año. Era una locura, no sé ni si tengo piernas para estas tiradas tan largas, pero sí sé el muy mal sabor de boca que me ha quedado. Me había hecho ilusiones de participar y terminarla pero resignación, otro año será.
Otras entradas
