Filed under Personal
Cuando uno se deja llevar
Cuando uno se deja llevar por la pasión malo. Las palabras se las lleva el viento, pero la tinta queda para los anales de la historia.
Ayer mostré lo que sentía en ese momento, pero la experiencia me dice que es mejor ser precavido. A estas alturas de la vida no me sirve tener una rabieta, dejarla por escrito y luego esperar que no pase nada al respecto. Aún más cuando seguramente gente de mi nuevo trabajo en algún momento caerán por mi blog y ya tengo una edad, un lugar de responsabilidad para hacer según qué comentarios.
En resumen, debo autocensurarme y ahora con la cabeza fría vigilar mis declaraciones para que no se vuelvan algún día en mi contra.
Otras entradas



