Filed under Personal
Una lección de humildad
El pasado sábado 15 de mayo participé en la séptima edición del Ironcat. En un post anterior me mojé y predije un resultado: nada más lejos de la realidad. Terminé, sí, pero muy lejos de lo que intentaba.
Esta vez, un triatlón de larga distancia me puso en mi sitio y debo asumir mi equivocada pretensión de poder estar adelante, para eso hacen falta meses sinó años para lograr tiempos buenos.
Admito que pequé de optimista y que todavía me quedan muchos kilómetros por hacer antes de aspirar a estar delante, mientras prepararé mi crónica del fin de semana.
Entradas relacionadas



