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Ironcat 2010: El día antes
El viernes 14 de mayo ya estábamos en la Ampolla debidamente instalados en el apartamento que nos dejaron. Hasta la 17h no teníamos el briefing y la recogida de dorsales, de modo que teníamos toda la mañana para prepararlo todo.
El equipo que me traje para el Ironcat:
Aunque no competí con el 3158 sinó con el 37, dorsal específico para el Ironcat.
Por la mañana salí a probar la bici y reconocer algún tramo del circuito. Aunque el día anterior llegamos con lluvia, el viernes estaba nublado pero se iba despejando.

A medida que pasaba la mañana iban llegando más y más triatletas que probaban sus cabras, o que salían a correr para estirar las piernas.
Tras unos kilómetros de rigor, nos fuimos a comer a la Barraca en la Ampolla. Un restaurante donde pedimos una paella riquísima con la que cargar pilas para el sábado.

Ya con el café hecho, antes de ir al briefing nada que mejor que una cabezadita en el sofá, en uno que nos encontramos en la terraza de un bar. Nos hizo gracia y lo estrenamos
.

Después ya nos fuimos a la Zona Deportiva donde se hacía el briefing. Sólo llegar y viendo que había gente recogiendo los dorsales, hicimos cola para buscar el dorsal y la bolsa de obsequios que prometía: un sombrero típico de playa, una camiseta técnica de manga larga, un bolsito que no pone nada, un bote de arroz de la zona, unas magdalenas, una gorra y los dorsales con el número 37. Después de casi media hora de cola, llegamos a la mesa para recoger la bolsa de corredor y cuando sólo quedaban 2 personas por delante nos cierran la puerta en las narices porque deciden empezar el briefing. Qué mala suerte.

En el briefing nos explican de qué va esto: natación, bicicleta y a correr. Lo primero el alcalde agradeciéndonos haber venido y la confianza puesta en esta competición que año tras año se ha consolidado.
Luego se comentó el tramo de natación, hicieron incapié en que saltarse una boya estaba prohibido. También nos avisaron:
- Esta mañana a las 8, cuando hemos tomado la temperatura del agua y la ambiental, si fuéramos estrictos al reglamento, la prueba se hubiera cancelado.
Bien empezamos, nos dicen que la parte de natación se debería haber cancelado, pero…
- Pero hablando con los jueces y estando de acuerdo, no lo tendremos en cuenta y la prueba se hará. Habéis venido a hacer un Ironman, verdad? Y es obligatorio el neopreno, de modo que la temperatura o el estado del agua no será motivo para cancelar la prueba. Esté como esté el agua mañana, os esperamos con el neopreno puesto y puntuales para hecharos al agua.
Ya me lo pensaba que esto de acortar la prueba sólo lo decían para hacernos ilusiones, pero habíamos ido todos mentalizados para realizar un Ironman, verdad? Nada de excusas ni acortar, a sufrir se dijo.
Luego nos comentan el circuito de ciclismo. Debido a unas obras que empezaron un par de días antes, han cambiado el circuito por otro alternativo. Parecía que los cambios eran mínimos y fáciles de entender. Seis vueltas, ningún problema. Los avituallamientos completos: Aquarius, agua, plátanos, barritas.
Finalmente, el maratón. Seis vueltas de 7km pasando por meta de ida y venida. A cada vuelta nos darían una pulsera hasta completar las seis vueltas y entrar con la tan preciada pulsera blanca. En los pasos por meta tendríamos de todo: geles, fruta, agua, cocacola, aquarius, pinchos, paella, patatas, pizza… vamos lo normal
.
Ya terminando, en el turno de preguntas hubo alguien que preguntó:
- ¿Hay previsión de viento para mañana?
- En la Ampolla siempre hay viento
Todos nos esperábamos que hubiera una ligera brisa y no el vendaval que al final nos encontramos el sábado.
Ya con el dorsal volvimos para el apartamento y poder probar de una vez el neopreno. Me vestí con él y me tiré al agua a hacer unos largos.
Al principio el agua estaba fresquita pero daba un gustirrinín eso del primer baño de la temporada:

Y el agua tranquila tranquila.
La verdad es que se estaba muy bien en el agua con el neopreno puesto, fuera del agua hasta tenía frío, pero dentro se estaba de fábula.

Se hicieron las 7 de la tarde y decidimos recoger los trastos, ir para casa e ir a cenar pronto.
Reservamos mesa en la pizzería Iglú, pero antes fuimos a dar un paseo y ver las calas que había costa arriba. Tomamos dirección Playa de Cap-Roig.
Al salir del puerto nos encontramos con un agua cristalina, muy diferente del agua de la playa del Arquitecto que tenía mas bien un color verduno peculiar.

En la playa de Cap-Roig, que era de las mejores que habíamos ido viendo:
Ya a las nueve, cenamos pronto una pizza que no estaba nada mal.
Ya de noche nos fuimos a dar un paseo para bajar la cena antes del gran día. Hasta que ya se empezó a hacer tarde y volvimos para el apartamento a prepararlo todo y dormir lo que se pudiera.

A las 11 de la noche nos fuimos para la cama, a descansar lo que se pudiera o dejaran los nervios que ya tenía.
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