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IX Triatlón de Malgrat de Mar (25-Jul): La crónica
El pasado 25 de Julio tuvo lugar la novena edición del Triatlón de Malgrat de Mar y mi cuarta participación seguida.
El día empezó a las 6.30 de la mañana, desayunando bien para llegar al triatlón con energía. Había quedado con Jordi, mi compañero de tris, a las 7.30 para coger el tren en Mataró. A diferencia de otros años, nos sorprende ver sólo una bicicleta más en el tren de camino a Malgrat, supongo que la gran mayoría optaría por haber cogido el coche y no madrugar tanto.
Llegamos a las 8.10am y ya hay colas para recoger el dorsal. Este año me toca el 85, a Jordi le tocó el 330.
Ya con el dorsal en mano la pregunta de siempre: ¿dónde dejamos la bicicleta? Nos decidimos por dejarlo en la entrada de boxes, es un sitio amplio de modo que no nos molestaremos con los otros participantes y el sitio es fácil de identificar: hay un cartel con una V (de Victoria) escrito
. Todavía recuerdo el año pasado llegando a boxes para dejar la bici y no encontrábamos dónde habíamos puesto nuestras cosas. Al abrir el sobre con el dorsal vemos la novedad: hay gorro de natación numerado. ¡¡Qué nivel!!
Colgamos la bici, preparamos la ropa, el casco, las zapatillas, las gafas, la gorra, los calcetines… nos faltó la palangana con agua para lavarnos los pies antes de calzarnos, el año que viene lo tendremos en cuenta.
Quedan 25 minutos para la salida, de modo que nos vamos a nadar un poco para calentar. Las gafas y gorro en su sitio y nado mar adentro, las sensaciones son buenas y todavía recuerdo cómo nadar
. Encontramos una playa vacía y sólo unos pocos participantes nadando.
A 10 minutos del inicio nos llaman y nos hacen el briefing. La novedad más importante es el gorro para identificar a los que se salten las boyas y recorten camino, habrán dos kayaks vigilando y apuntarán los números bajo amenaza de descalificación directa.
Son las 9am y nos ponemos detrás de la línea de salida. Llevo tres ediciones en que la natación es desastrosa, sólo recibo palos y termino agobiándome con facilidad, este año decidí hacer lo posible para nadar tranquilo y sin nadie con quien pelearme aún perdiendo tiempo por nadar más distancia. Se lo comento a Jordi aunque él decide meterse en el meollo, yo me voy a un lateral para nadar todo el rato por fuera y tranquilo.
La gente está nerviosa, yo estoy nervioso, hay nerviosismo en general. Cojo sitio en segunda fila pero situado en el exterior. Oímos el pitido de salida y enciendo el cronómetro, en ese momento me doy cuenta de la excitación que llevo, el corazón me va a mil y eso sólo al empezar.
Mientras corro al agua me adelantan bastantes participantes, de modo que ya solo empezar voy perdiendo posiciones
, otro año correré más rápido por la arena. Por fin, nos metemos y empezamos a nadar. No tengo a nadie por delante, – ¡Fantástico! – pienso, será el primer año que no me comeré ningún pie ni me sentiré presionado por los que vienen detrás. Los primeros 100 metros hasta la boya son limpios y sin que nadie me moleste, una situación ideal. Giro en la boya verde y encara hacia la roja. Levanto la vista y todavía veo la cabeza bastante cerca, – No vamos tan mal- pienso. Giro de nuevo en la boya roja hacia la orilla, esto tiene buena pinta y creo poder hacer un buen tiempo.
Ahora mi miedo es salir del agua y marearme como me pasó en el triatlón de Balaguer. Aflojo un poco los últimos 50 metros y nado con la cabeza alta, piso la arena y me levanto poco a poco. Las sensaciones son buenas y empiezo a correr arena arriba hasta boxes. Paro el crono de natación en 11 minutos, he mejorado un par de minutos respecto el año pasado.
En boxes veo a Jordi que empieza a calzarse, este año no me ha sacado tanto tiempo y pienso que podré salir con él en la bici. Me seco los pies pero parece que no sirve de nada, los tengo llenos de arena y no hay manera de quitársela de encima, tardo más de lo que me hubiera gustado hasta que no puedo ponerme los calcetines y calzarme. Una transición de pena de 3 minutos. Jordi se me ha escapado por lo que tendré que apretar los dientes para pillarlo.
El primer kilómetro es llano o falso llano hasta llegar a la subida, aprovecho para beber y hacer un nuevo esfuerzo para alcanzar a Jordi, llego a la falda de la subida y lo veo a tiro. – ¡Está cerca!- empiezo a subir.
La subida es dura, voy subiendo piñones hasta casi quedarme sin nada más que poner. Este año he salido con los de mi nivel puesto que no me resulta nada fácil adelantar a nadie, es más, hasta 10 ciclistas me adelantan en la subida. A Jordi lo veo constantemente a unos 50 metros adelante, pero por más que me esfuerzo no consigo darle alcance. Está fuerte el chaval y se nota. Llegamos al kilómetro cuatro haciendo cima, a partir de aquí tenemos alguna rampa corta y llano hasta la bajada final para llegar al pueblo.
Esperaba recuperar posiciones en las bajadas y alcanzar a Jordi pero no hay manera, este año no se deja atrapar
. Finalmente llegamos a los senderos de final de recorrido, aquí sí me encuentro un tapón por un par de ciclistas que echan pie al suelo y nos hacen parar a mí y otros tantos que vienen por detrás de mí. Con paciencia consigo adelantarlos y llego al pueblo donde echo el resto de lo que tengo.
Al llegar de nuevo a boxes, oigo mi nombre, es Salva que me anima y que me dice que Jordi está a tiro
, ahora sí que no se me escapa. Bajo de la bici como los profesionales: saltando de la bici sin parar, y sin caerme al suelo!! Jordi está saliendo a correr todo justo cuando llego, dejo la bici, casco, zapatillas de correr, gorra que hace mucho sol y empiezo a correr. Los 12km de bicicleta en 35minutos, lo mismo que el año pasado y todavía mucho margen por mejorar.
Como siempre los primeros momentos son horribles, me duele todo. En un par de minutos se me pasa y puedo aguantar bien el ritmo hasta el habituallamiento de vuelta a los dos kilómetros. Allí termino de alcanzar a Jordi y troto un par de minutos con él. Va sacando el hígado pero aguanta, lo de correr no es lo suyo, aunque este año me ha costado darle alcance. A la que me recupero un poco, miro el crono y veo que puedo bajar la hora y ocho minutos que hice el año pasado. Me despido de él y hago un último esfuerzo, el objetivo: bajar de de los 68 minutos del año pasado.
Veo la meta a 200 metros, aunque voy justito todavía no me dejo caer, hasta finalmente pisar la alfombra roja. 4km en sólo 17min 20seg, a un ritmo de 4′ 20” el kilómetro.
Tras 1h 6minutos llego a meta, contento de encontrar a mi media naranja esperando y a Pedro que intenta hacerme la foto de llegada.
Otro triatlón más a la saca
, esta vez en la posición 119 de la general.
La natación, si bien este año me ha salido mejor, más cómodo y mejorando un par de minutos, todavía puedo hacer mucho más y salir en 9 minutos. Los tiempos que hago a veces en la piscina me dan pie para aspirar a ello.
La bicicleta ha sido lo peor. El mismo ritmo que años anteriores, no he mejorado nada, aunque este año el 90% de los kilómetros que he hecho han sido llanos y de las subidas poco poco, por lo que en ningún momento he entrenado para fuerza, pero me esperaba algo más.
La parte de correr, aunque con el mismo tiempo que el año pasado, las sensaciones totalmente diferentes. Este año al terminar estaba entero, sin los típicos mareos de haber cogido una pájara por esfuerzo excesivo.
En general muy contento este año pudiendo haber terminado este triatlón muy entero.
- Parcial de natación 11′ 19”, 500m
- T1 2′ 58”
- Parcial de btt 34′ 23”, 12km
- T2 45”
- Parcial de run 17′ 22”, 4km
- Mi tiempo final 1h 6min 49seg
- Resultados de la general. Posición final 119.
- Resultados de mi grupo de edad 30 a 39. Posición 70
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